Carta al director

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[José Luis Cofre] Más Teletón es más Sociedad

La Teletón es la fiel muestra de que los chilenos podemos unirnos bajo el valor de la solidaridad y la colaboración entre personas, con el fin de mejorar la vida de otros, independiente de si éstos son chilenos o extranjeros. La Teletón, además de otorgarle la oportunidad a miles de rehabilitarse y de integrarse nuevamente a nuestra discriminadora sociedad, lo que hace es visualizar la realidad de muchos en Chile y mostrar un problema país del cual nadie se había hecho cargo. Para los que creen que la Teletón se debe terminar y debemos traspasar ésta actividad a manos exclusivas del Estado, les recuerdo que fue la negligencia del Estado la que permitió que murieran 211 niños en 11 años en el Sename, el INE nos tiene sin saber cuántos somos los que vivimos en Chile, el SERVEL envió a chilenos a votar a la Antártica cuando residían en otro lugar y el AUGE tiene a miles de personas esperando por una hora en el hospital o una operación de urgencia. Así las cosas, no necesitamos más burócratas iluminados por una superioridad moral en el Estado para solucionar nuestras dificultades. Necesitamos más Sociedad, más colaboración y más solidaridad.   Leer en: DIARIO CONCEPCIÓN | AUSTRAL VALDIVIA | AUSTRAL OSORNO | EL LLANQUIHUE | ESTRELLA CHILOÉ

[José Luis Cofre] ¡Inmigrantes bienvenidos!

La propuesta de programa planteada por parlamentarios UDI y RN sobre inmigración, tiene como objetivo modificar el decreto ley de 1975 que la regula. Si bien la antigua disposición no refleja la realidad chilena actual y debe ser reformada por dicha razón y otras más, esto no da pie para establecer políticas restrictivas a inmigrantes, en que la finalidad sea la expulsión del inmigrante, o bien, aumentar los requisitos de control exhaustivamente para desincentivar la inmigración. Que más podíamos esperar de la conservadora derecha chilena, que replica las políticas discriminatorias y xenófobas de Donald Trump. Deberían primar, al realizar la reforma, políticas abiertas a la inmigración, reconociéndola como una realidad positiva del país, tanto en términos culturales como económicos. Esto último se refleja en los emprendimientos que se realizan, generando empleos y oportunidades, mejorando la calidad de vida de todos. Se debe apuntar a otorgar mayores posibilidades de emprendimiento, visas de trabajo, flexibilizar los burocráticos trámites de ingreso al país y, en definitiva, promover la inmigración, ya que ésta hizo crecer a nuestro país en épocas anteriores.   Leer en: LA SEGUNDA | AUSTRAL TEMUCO | AUSTRAL OSORNO | EL LLANQUIHUE  

[Juan Pablo Caneo] El legado de Fidel

Por casi medio siglo mantuvo Cuba a Fidel Castro en la cabeza de su gobierno, antes de pasar este a manos de su hermano Raúl, cual monarquía tradicional. Si bien pueden discutirse la veracidad de ciertos datos, no es menor que la ONU, Unicef, la OMS y demás organismos internacionales avalen un legado positivo del dictador cubano, mejoras en salud, alfabetización, educación, desarrollo humano, entre otros. ¿Son estos avances -que suponemos reales- base suficiente para avalar al líder comunista? ¿Basta con enrostrar esta parte del legado de Fidel para borrar de un plumazo esa otra parte de su legado que incluye miles de torturados, desaparecidos, asesinados, exiliados forzosos y los millones de cubanos que se ven desde 1959 privados de las más básicas libertades? No, evidentemente no basta, tal como el "milagro económico chileno" no bastó para justificar las atrocidades de la dictadura militar. Leer en: El Mercurio

[Francisco Costa] Libertad de asociación estudiantil

Hace aproximadamente un año y medio el Centro de Estudios Equidad realizó un informe que dio a conocer la vulneración a la libertad de asociación que se da en las federaciones de estudiantes. Este derecho, reconocido por más de 100 años como Hzuna prolongación de las libertades de pensamiento, expresión y reunión, está consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos tanto en su versión positiva (“toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”) como en la negativa (“nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación”). Ambas son libertades protegidas por nuestra legislación, pero su faz negativa es vulnerada de manera sistemática por las organizaciones estudiantiles. Cuando esto se discutió por primera vez en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso los movimientos que hoy dominan a la Confech se opusieron tajantemente a reconocer ese derecho. Pero, desde entonces, gracias a la determinación de muchos, al menos tres federaciones de distintas ciudades han reformado sus estatutos para actuar acorde con la normativa nacional e internacional. La última fue la FEUTSM, que reformó su estatuto con un 83% de aprobación. ¿Vendrán desafiliaciones masivas? Nadie lo sabe, pero si una institución sufre este fenómeno es porque tiene problemas de representatividad desde antes. Sí podemos estar seguros que desde hoy esas federaciones asumen un nuevo deber: representar la voluntad de sus afiliados, velar por la responsabilidad, probidad y transparencia en su actuar, y lograr -sin obligar- que los estudiantes se sientan comprometidos a crear poder estudiantil.   Leer en LA TERCERA

[Francisco Costa] Fin al CRUCh

Hace unos días un experto en educación del Banco Mundial se refirió a la necesidad de terminar con el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, un resabio histórico de carácter monopólico que no justifica su existencia como organismo creado y privilegiado arbitrariamente por el Estado a través de la legislación. No hay argumento plausible para que esta organización subsista. Cada vez son más las instituciones “no tradicionales” que se destacan en docencia, extensión e investigación por sobre otras “tradicionales” que no sobresalen por su calidad ni por su rol público. El Cruch debería ser derogado por dos grandes razones: no resulta admisible en una democracia la existencia de un cartel universitario integrado y presidido por la propia autoridad educacional encargada de definir las políticas que afectarán a todas las otras instituciones excluidas y más importante aún, no se justifica la existencia de un cúmulo de instituciones privilegiadas cuando el foco de toda política pública deben ser las personas, dándole a ellas la posibilidad de escoger donde estudiar en atención a sus intereses, valores y proyectos de vida. Terminemos con el Cruch, concentrémonos en las personas.   Publicado en: El Mostrador / El Demócrata

[José Luis Cofre] Descentralización del gasto estatal

Es deplorable la condición en la que se encuentran aquellos compatriotas que deben, día a día, cruzar necesariamente un puente en pésimo estado para acceder a bienes de primera necesidad como los alimentos. Una vez más podemos apreciar el virus del centralismo en Chile; mientras en la capital se construyen nuevos túneles, autopistas y parques, en la región del Maule, precisamente en Colbún, sus habitantes arriesgan la vida para trasladar a sus hijos a centros de educación. ¿Está el Estado focalizando su gasto público en quiénes más lo necesitan?   Leer en: El Mercurio / La Tercera / El Mostrador / El Llanquihue

[Daniel Castillo] Políticamente grosero

Señor director: La situación política en Chile es una grosería. Las estadísticas hablan por sí solas: En la última encuesta de Centro de Estudios Públicos se le pide a la gente que del 1 al 10 (in crecendo, de izquierda a derecha) se ubiquen a sí mismos y a la presidenta actual. Ambos resultados tuvieron como mayoría el número 5. La peor parte es esta: la mayoría prefiere que el futuro presidente se ubique en el mismo número. ¿Cómo se explica que, aun cuando la aprobación de la presidenta estuvo bajo el 20% y su coalición política tiene solo un mísero 8% de aprobación, la gente se identifique políticamente con ella? Las respuestas son dos, o quizás una sola. Una es la falta de autocrítica política de los ciudadanos. La otra está en la última encuesta Cadem: El atributo más reconocido en la presidenta es el carisma. La gente está anudando su propia soga.   Leer en Diario Financiero

[Juan Pablo Caneo] 100 preguntas sobre sexualidad adolecente, una propuesta de descentralización social

Gran revuelo causo entre algunos grupos conservadores el lanzamiento del libro de educación sexual, “100 preguntas sobre sexualidad adolescente”, el cual en coordinación con la Municipalidad de Santiago será distribuido entre los distintos establecimientos de la comuna. ¿Cuál es el problema? El libro contiene un novedoso contenido —novedoso para lo retrógrado que es nuestro país en estas materias— que incluye recomendaciones para el sexo anal, sexo oral, la masturbación e incluso, sobre las propiedades del semen para un eventual uso cosmético. Como era de esperarse el libro polarizo opiniones, viéndose por un lado un gran apoyo entre liberales y progresistas y, por otro, un tajante rechazo entre conservadores, pero pocos han mencionado el tema de fondo ¿A quién corresponde aprobar o rechazar este y otros contenidos educativos? Mucho se habla, sobre todo entre conservadores, del derecho preferente de los padres para educar a sus hijos. Bueno, esta es la oportunidad para defender este derecho que a ellos pertenece. No corresponde ni al Ministerio de Educación ni al municipio ni a ningún otro ente decidir sobre estas y otras materias educativas, sino a las propias familias quienes deben tener la libertad de escoger entre diversos proyectos educativos desarrollados en la más completa libertad. Pero hay otra situación a la que se puede llegar si se hila aún más fino ¿Pueden las familias de escasos recursos optar por no llevar a sus hijos a escuelas municipales al rechazar contenidos educativos como este? Porque según entiendo, este libro será distribuido en todas las escuelas municipales de la comuna, pareciendo no haber escapatoria para quienes decidan legítimamente una formación más conservadora para sus hijos. La solución que imagino es la descentralización, dar mayor autonomía a la comunidad escolar para

[Daniel Castillo] Fisco grande, ¿mayor igualdad?

¿Quién dijo que mientras más engordemos el Fisco más retribución habrá? En lo relativo a la fiscalidad, el sistema usado en Irlanda no dista mucho del usado en Chile. Aun así, el sistema de impuestos a Irlanda le permitió bajar 0,26 puntos en el famoso coeficiente de Gini. En Chile solo un 0,02. ¿Qué debemos hacer entonces para mitigar el índice de desigualdad? ¿Seguir aumentando los impuestos? No, la respuesta es una sola: responsabilidad y eficacia en el gasto público. Con la Ley de Presupuesto de este año ya nos enteramos de algunos gastos descabellados que sale de los bolsillos de los chilenos, como la destinación de 7500 millones de pesos por parte del Estado a los partidos políticos en este año. Eso equivale costear aproximadamente a 1500 estudiantes un año completo de Medicina en la Universidad de Chile. Lo mismo sucede con la paga a gerentes de Codelco que en 2015 pudieron costear, aproximadamente también, a otros 1000 estudiantes de medicina. No olvidar tampoco que los países que cuentan con los más grandes gravámenes no son necesariamente los que apuntan a un crecimiento económico, ni mucho menos buscan la igualdad en la riqueza o distribución.   PUBLICADO EN: El Mostrador  

[José Luis Cofre] Cada día más dependientes

Los chilenos, hace no mucho tiempo, teníamos una potente y fuerte sociedad civil. En el Chile de los 60’ era común el ser partícipe de alguna organización, sea dentro de nuestros barrios como; juntas de vecinos, centros de madres, clubes deportivos o comités de mejoramiento del barrio, como también en los diversos lugares donde las personas se podían desempeñar sea; bomberos, mutuales de auxilio a trabajadores, cooperativas. Era propio del Chile de esa época el tener en la consciencia de cada persona que se es capaz de resolver tanto nuestros problemas, como los de otros, por cuenta propia y/o asociándonos con otros. Así, las personas demostraban que son seres racionales y capaces de lo que se proponen por sí mismos, sin la intervención de algún organismo de la administración central o del Estado, resolviendo las diversas problemáticas que se suscitan en su día a día. Hoy, en cambio, muy poco de eso logra apreciarse en la sociedad chilena. Muy por el contrario, es común el sentir de depender de que otro se haga cargo de mis problemas, apuntando con el dedo a otros y responsabilizando a la administración central de ello, solicitándole que se haga cargo de gran parte de mis necesidades. Ahora bien, es de conocimiento general que quién mejor conoce sus problemáticas y quien podría lograr una mejor solución a ellas, es el propio afectado o bien varios afectados asociados entre sí con un propósito en común y amparados con otro valor del Chile del ayer; la solidaridad. Un ejemplo de esto, sería lo ocurrido en el incendio del año 2014 ocurrido en Valparaíso, en que fueron bomberos, voluntarios, estudiantes secundarios, universitarios, y porteños anónimos, quienes colaboraron entre sí para despejar escombros, proveer

By |septiembre 26th, 2016|Categories: Carta al director|0 Comments